Tradiciones, cuentos, ritos y creencias nahuas

Este es un libro de historias, de historias viejas y nuevas, es un libro de relatos que han sido contados durante años. Tratan de la vida en la Huasteca hidalguense, no de la vida de los huastecos, que aquí ya no los hay (tenek se llaman a sí mismos), sino de los nahuas que pueblan este territorio. Hablan de una cultura rica y viva que ha ido incorporando elementos traídos por los conquistadores, los europeos y los nacionales. La región reinterpretada en la que José y María recorren campos sembrados de maíz, frijol y chile, en donde por supuesto un santo fue el primero en fabricar un trapiche y en la que, como al padre de Jesús, al campesino náhuatl le llamaron flojo por ser pobre; distinto espacio, distinto tiempo, la misma historia. Hablan también de desengaños y de esperanzas. Tras este libro hay muchos años de compartir, de igualarse, son casi veinte, en los que el padre Barón ha vivido con los campesinos un cristianismo que ha permitido le cuenten historias tan intimas, tan profundas que hablan del origen de la música, del invento de la flauta por Chicomixochit, del rito del nacimiento, de las flores y de otros asuntos así de importantes. El padre Barón recogió estas historias para nosotros, los de fuera, para que conozcamos ese pensar, ese vivir. Alla les basta la historia oral, la que ha preservado los grandes cantos universales. En la vida los indígenas encuentran hermanos como al padre Barón, hallan a quien se asombra con su riqueza cultural, se duele de su pobreza, se siente igualmente humillado cuando se les lastima, y disfruta con sus fiestas.

Arturo Herrera caminó las zonas indígenas, él mismo era, como dice uno de sus hijos, más hñahnü por decisión que por origen. Anduvo mucho en la Huasteca, organizó junto a los campesinos grandes fiestas con sus bandas de viento; cuando conoció al padre Barón y la existencia de esta recopilación, los unió el mismo entusiasmo por que se publicara, y tomó para sí la tarea de promover su edición. Compartió con el gobernador Jesús Murillo Karam el interés por la obra. El 30 de abril de 1994, Arturo iba a la comunidad de Macuxtepetla a recoger las correcciones hechas por el padre Barón al texto. El avión que lo llevaba se desplomó e incendió en la ciudad de Huejutla.En cada historia aquí contada, cada vez que una sea leída, habrá una sonrisa de Arturo. Los logros para él importantes eran los árboles sembrados, el cuidado a los cactus, el respeto a las manos tejedoras, las historias. Sin consuelo por su ida, este libro no es un recuerdo, es una parte de él en la vida de todos.”

Elemento Descripción
Autor Jose Barón Larios
Título Un tesoro para dos monitos
Subtítulo Compilador Jose Barón Larios
ISBN 968-6806-43-1
Editorial ©Instituto Hidalguense de la Cultura
Serie Narrativa
Fondo Consejo Estatal Para la Cultura y las Artes
No. de páginas 173 Páginas
Número y año de edición Primera Edición Agosto de 1994
País México

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